El poder de una visión

Esto sucedio en el corazón de Harlem en Nueva York, fue aquí en 1981 que Uyin Languin vino a dar el discurso de graduación Lan que se había graduado de PS 121 (numero de la escuela primaria)en 1933, era ahora una acaudalado hombre de negocios. A Lan le preocupaba seriamente los problemas que estos niños enfrentaban y deseaba infundirles alguna esperanza, pero sentado desde este escenario y observando las caras de los niños de sexto grado, sus familias y amigos se dio cuenta de que las palabras por si solas tendrían poco sentido, y así en el acto cambio su discurso. Los cambios en su discurso cambiarían para siempre la vida de aquellos niños. Comenzó por establecer un vinculo personal con los niños al contarles que había estado en Washington, cuando Martin Luter King dio su famoso discurso “albergo un sueño” (Tengo un sueño) y luego les dijo a todos esos niños de sexto grado: “Todos debemos tener un sueño” nuestros sueños son importantes pueden ser nuestro futuro, y la educación es la llave de ese futuro, les hablo de su futura trayectoria atraves de la escuela secundaria y luego de la Universidad, pero al decir Universidad, se dio cuenta de que la Universidad resultaba un sueño inalcanzable para estos niños y entonces les dijo:

No piensen por un instante que no pueden ir al Universidad, porque si pueden. Y luego mientras las familias y amigos escuchaban prometió proveer personalmente una beca Universitaria a cada uno de esos niños de sexto grado, que terminara la escuela secundaria.
Allí estaban todos estos niños de sexto grado pensando que no podrían asistir a la Universidad, y de repente, esta promesa.

El señor Lan se sentó entre los aplausos de la audiencia, pero sabía que el dinero solamente no sería suficiente, debía también proporcionar también un medio para alcanzar este fin. Así que inmediatamente, además de contribuir su dinero el Señor Lan, creó una estructura de apoyo ente los maestros, padres y la comunidad, para que trabajaran con nuestros estudiantes y así se aseguraran que este maravilloso sueño se hiciera realidad

A partir de la historia de esta escuela se hubiera podido predecir que de esos niños de sexto grado solo el 25% terminaría la escuela secundaria y que de ese 25%, prácticamente ninguno continuaría estudios universitarios. Pero gracias al Señor Lan y al apoyo de la comunidad, 48 de los 52 estudiantes terminaron los estudios secundarios, y de esos 48, 40 continuaron sus estudios en la Universidad.

Aquí en la escuela PS 121 en el corazón de Harlem, vemos perfectamente ilustrado lo que escribió Bejamin Singer, “Los sueños de un niño, que con la ayuda de la comunidad logra superar obstáculos económicos y familiares pueden motivar a ese niño a alcanzar metas extraordinarias”.

Por eso cuando les preguntamos a nuestros niños: ¿Qué quieren ser cuando sean grandes?, les estamos ayudando a pensar en algo sumamente importante, nunca consideres sus respuestas como triviales, aún si cambian de opinión todas las semanas. Escuchamos con atención a nuestros niños para darles a entender que sus sueños son importantes y nuestro interés en ello les da la confianza y capacidades necesarias para que puedan perfilar su propio futuro.

Tanto para las naciones como para los niños, observamos el mismo patrón, el mismo poder, El Poder de una Visión.

Extracto del poder de una visión de futuro Por Joel Baker

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