Todos estamos expuestos a los problemas, son parte de la vida y la vida no sería igual sin nuevos retos que enfrentar a diario, a veces sentimos que los problemas son más grandes que nuestras fuerzas para vencerlos y lo primero que hacemos es retroceder.
Porque retrocedemos? Es una pregunta con muchas respuestas: Dependiendo de cada quién algunos dirán que se retrocede para buscar por otras alternativas de solución, otros responderán que retroceden para replantear estrategias y arremeter con más fuerza, muy pocos dirán que jamás retroceden ante los problemas y retos.
El ser humano por naturaleza está diseñado para avanzar y mejorar día con día, no olvidar que somos campeones desde nuestra concepción porque uno y solo uno entre millones de espermatozoides logró fecundar al óvulo codificando nuestra conciencia de ganadores.
En la naturaleza podemos encontrar muchos ejemplos de creaturas que siempre van hacia adelante, que jamás voltean hacia atrás y nunca retroceden.
Uno de esos ejemplos es el río, el río nunca vuelve sus pasos ni la misma gota de agua transita dos veces el sendero, pero el caso más sorprendente en la naturaleza es: La pequeña rana.
Este animalito que para algunos puede parecer insignificante, es poderoso por muchas razones pero la razón principal está en su naturaleza de siempre saltar hacia adelante, debido a su configuración biológica la rana no se hizo para ir hacia atrás, aunque le pongas fuego y encuentre la muerte a su siguiente salto la pequeña rana saltará siempre hacia adelante con alegría y férrea voluntad, no se amedrenta por nada ni nadie, siempre saltará con más fuerza y jamás irá en sentido contrario.
Si la rana que posee una milésima parte de todo nuestro potencial como humanos puede hacer eso porque nosotros no?
Porque nos dejamos derrotar por cualquier problema?
Porque preferimos detener nuestro andar y ver pasar a los ganadores?
Porque siempre nos estamos quejando de que no podemos?
Quiero ser como la rana, ir siempre hacia adelante con mucha voluntad, que nada me detenga, saltar con alegría y mostrarles a las otras ranas la fuerza de mi salto, lo alto que puedo llegar y todo lo que puedo lograr.
Yo sé de cierto que no existe nada imposible que mi naturaleza de rana pueda conquistar.
YO SOY una rana saltarina y siempre voy hacia adelante.
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