Precaución: El siguiente artículo contiene un alto contenido de simpleza, estupidez, ciencia ficción y otros temas ajenos a las personas bien letradas y las buenas costumbres. si le gusta la buena lectura y odia las películas pop, deje de leer.
“Si tomas la píldora roja, tendrás la respuesta que buscas. Si tomas la verde, olvidarás esto y todo volverá a la normalidad…”
¿Alguna vez has pensado en las sabias palabras, filosóficas palabras, qué digo, MAGISTRALES palabras que encierra la película de Matrix? (Si no has visto Matrix, deja de leer, corre a un blockbuster y pide esta obra maestra de la filosofía moderna)
Un hombre, harto de su cotidianidad sabe que allá afuera hay algo más. Busca respuestas toda su vida sin encontrarlas. un día, sin esperarlo, se aparece un hombre y le ofrece conocer la verdad, ¿Tú la tomarías? ¿Aceptarías la idea de que todo lo que has hecho en tu vida es falso? ¿Permitirías que te mostraran una verdad distinta, opuesta a la que has aprendido desde niño?
Si bien la película lo responde con un rotundo “SI”, en la vida real la solución no es tan simple… Y no es por presumido, pedante, altanero o nada por el estilo, pero nosotros en nuestra industria lo vivimos día con día. Sabemos que en el mundo hay un mejor sistema para vivir que ser esclavo de la Matrix laboral… Sabemos que uno puede liberarse de esos tentáculos gelatinosos de las nóminas y los jefes para dedicarle tiempo únicamente a nuestro negocio y nuestra familia… Sabemos que existe un modelo económico donde se invierte más en la calidad de los productos que en las manos intermediarias, pero… Pero… PERO, eso no quiere decir que todo mundo lo quiera escuchar. Tampoco quiere decir que todo mundo lo prefiera, incluso en la Matrix, uno de los habitantes de la nave prefiere venderse a las máquinas con la única petición de ser reinsertado en la Red. Si entendemos este principio, si comprendemos que a la gente no le gusta que le restrieguen en la cara lo equivocada que está, posiblemente tendremos más Neos, poderosos guerreros dispuestos a unirse a la causa.
Ahora bien, Matrix se trata de fe y libertad. Si redujéramos toda la película a 2 valores que rigen cada acción involucrada serían sin duda estos. Fe en ti mismo, fe en lo que haces, fe en el futruro que sabes cierto aún cuando todo parezca contrario. Libertad de elegir tu destino, libertad de conocer la verdad, libertad de pensamiento… Todo es fe y libertad. Yo creo que en nuestra profesión sucede lo mismo: Todo se basa en fe a la industria, a la empresa que representamos, a los productos que ofrecemos, pero sobre todo a nosotros mismos… Si creemos fervientemente en nostros y lo que hacemos, de manera automática controlamos la Matrix y atraemos gente y abundancia. Por otro lado, al igual que en la película, nuestra lucha se trata de conseguir libertad, de poder hacer lo que queramos, cuando queramos y como queramos sin depender de un sistema que nos esclaviza y nos utiliza como baterías para alimentar la producción de unas pocas familias adineradas. Señores, VIVIMOS EN LA MATRIX.
Así que la próxima vez que alguien te diga que no quiere escucharte o simplemente que no cree en lo que dices, en lugar de frustrarte, enojarte o entristecerte, tienes todo el derecho de sentir lástima por aquellos que viven enjaulados y ni siquiera lo saben. Tú eres Morfeo, posees la píldora roja, trata de dárselas, si la aceptan guíalos, si no sigue tu camino y tarde o temprano encontrarás a los elegidos que crean en ti y te traigan libertad.
Jaime Lokier


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